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Derecho de Familia: ¿cómo elijo abogado?

El Derecho de Familia es una de las principales disciplinas dentro del Derecho Civil. Se encarga de las relaciones más personales, como la filiación o el matrimonio. Precisamente por ello es uno de los campos más intensamente regulados, y contar con la asistencia de un Abogado de Familia puede ser clave para resolver los conflictos que puedan aparecer.

Los Abogados de Familia entran en juego, fundamentalmente, en el momento matrimonial y tras el fallecimiento. Así, son los especialistas que asesoran a la pareja para decidir qué sistema económico-matrimonial debería regir su vida en común. En el caso de interrumpirse el matrimonio, serán quienes ayuden a los cónyuges a determinar las consecuencias de la ruptura.

Respecto al momento del fallecimiento, un Abogado de Familia es el profesional idóneo para buscar asesoría a la hora de redactar un testamento. Del mismo modo, puede ayudarnos durante la tramitación de una herencia, momento especialmente sensible en el que tendremos que enfrentarnos (además) a complejos y costosos trámites.

Precisamente por ello, los abogados especializados en Derecho de Familia terminan generando una relación muy íntima con sus clientes. Les acompañan en momentos cruciales de su vida, y esto hace que se entablen vínculos de empatía y confianza.

¿Cómo encuentro al mejor especialista en Derecho de Familia?

Así las cosas, ¿cómo deberíamos buscar a un Abogado de Familia? Si este profesional nos va a acompañar en los hitos más importantes de nuestra vida, ¿cómo podemos elegir al más recomendable?

Sinceramente, no existe una fórmula universal para encontrar al mejor profesional del sector. Hay profesionales destacados que no llegan a conectar con ciertas personas, y abogados con menos experiencia que, sin embargo, brindan un mejor servicio. A la hora de encontrar a nuestro asesor en Derecho de Familia van a entrar en juego muchos detalles. Y a continuación exponemos algunos de los que deberías considerar si vas a buscar a uno de estos especialistas.

El presupuesto es importante… pero no fundamental

No queremos posponer la cuestión económica porque probablemente sea la que más os preocupará a la mayoría de las personas que estéis consultando este artículo. Sabemos que el presupuesto es uno de los elementos determinantes a la hora de contratar a un abogado. Y lo entendemos perfectamente.

Por otro lado, no creemos que el precio del abogado de familia represente siempre su habilidad. Hay jóvenes letrados que realizan verdaderas proezas con las familias con las que trabajan pero apenas cobran porque todavía no han consolidado su firma en el sector. Del mismo modo, hay despachos renombrados cuyas minutas son elevadísimas pero que no nos prestarán mejor servicio que cualquier otro jurista.

Así que a la hora de enfrentarnos al presupuesto de un especialista en Derecho de Familia deberíamos tener en cuenta:

  1. Que se trata de técnicos elevadamente cualificados. Esto implica que han invertido mucho tiempo y esfuerzo en formarse y mantenerse al día, lo que sin duda tiene un precio.
  2. Que van a resolver asuntos fundamentales para nuestra vida personal. Un profesional que gestione mal una herencia o un divorcio puede dar al traste con nuestras relaciones familiares.
  3. Que, en principio, se trata de un profesional con quien estableceremos una relación significativa pero cuyos servicios necesitaremos muy esporádicamente. Definir los términos de un convenio regulador, del régimen económico-matrimonial o de nuestro testamento es algo que solemos hacer pocas veces a lo largo de la vida. Así que no deberíamos escatimar en recursos.

La mejor opción es comparar

En definitiva, podemos pensar que un presupuesto es elevado, pero debemos entenderlo con perspectiva. ¿Cuántos problemas nos van a ahorrar los servicios de un especialista en Derecho de Familia? ¿Puede evitarnos el llegar a juicio o perjudicar nuestra relación con los parientes más cercanos?

Con ello no queremos decir que haya que aceptar presupuestos disparatados. Probablemente, unos honorarios demasiado elevados respondan al prestigio y no a la capacidad jurídico-técnica. Solo queremos decir que intentar ahorrar a la hora de contratar a un experto en Derecho de Familia puede tener costes posteriores. Por ejemplo, si no consigue redactar un convenio regulador satisfactorio para las partes, lo más probable es que en futuro nos acabemos enfrentando a un proceso de modificación, que es de tipo judicial y, por tanto, supondrá costes adicionales.

La empatía, sin embargo, sí es fundamental

La relación que establecen los abogados y sus clientes es muy particular. Se basa en la comunicación, la transparencia, el realismo y, sobre todo, la confianza. Cuando contratamos a un abogado especialista en Derecho de Familia ponemos en sus manos algunos de los temas más relevantes de nuestra vida privada. Incluso habrá cosas que conocerá nuestro abogado pero no nuestros allegados.

Por eso la empatía es una de las principales cualidades de cualquier profesional jurídico. Pero todavía es más relevante en el ámbito familiar.

Tengamos en cuenta que los abogados de familia ejercen frecuentemente funciones de mediación entre parientes. No se trata solo de que nos mantengan informados de la marcha de un proceso (cuestión fundamental) sino de que sean capaces de resolver nuestras necesidades jurídicas de una forma pacífica y efectiva.

La clave está en buscar espacios comunes

Cuando estamos en el sector mercantil, cobrar un contrato o una indemnización a costa de la relación con un cliente moroso no suele suponer ningún problema. A fin de cuentas, nos debe dinero y nos ha obligado a acudir a un técnico jurídico. Sin embargo, este tipo de cuestiones no funciona del mismo modo en las relaciones familiares.

Puede que ante una herencia alguno de nuestros parientes se enroque en una posición por cuestiones emocionales. Por ejemplo, quedarse la casa de los padres porque fue donde creció o porque se dedicó a su cuidado durante sus últimos días. O no acceder a determinado reparto de los bienes porque tiene una rencilla ancestral con sus hermanos.

Por supuesto, un abogado agresivo puede resolver estas situaciones con la ley en la mano. Pero probablemente ganemos más con un profesional que sea capaz de invocar la empatía de las partes e invitar a los interesados a llegar a un acuerdo. No solo se mantendrán los lazos familiares, sino que la situación generada será más satisfactoria para todas las partes.

¿Especialistas en Derecho de Familia o Abogados generalistas?

Otra de las dudas frecuentes a la hora de encontrar abogado es si es mejor encontrar a un especialista o recurrir a un generalista. En nuestra opinión, esto depende del caso.

Existen situaciones tremendamente complejas. Por ejemplo, puede que necesitemos a un abogado especializado en herencias porque tenemos que tramitar una sucesión con muchos herederos, con conflictos familiares o con mucho patrimonio involucrado. En estos casos, obviamente, es mejor contar con la asistencia de un especialista.

Pero la relación con un abogado de familia es tan particular, que si no nos enfrentamos a un caso muy concreto podemos beneficiarnos de contar con un generalista. A fin de cuentas, nuestro asesor va a conocer nuestra situación de primera mano, lo que le puede ayudar a asistirnos de manera efectiva si en otro momento tenemos otro tipo de necesidades. Por ejemplo, la elaboración de un protocolo para una empresa familiar, la gestión tributaria de la familia o la revisión de un contrato de compraventa o hipoteca.

De modo que, aunque generalmente sea mejor contratar a un especialista, en este campo debemos analizar la situación concreta. No hay ningún problema en contratar a un generalista si la gestión no presenta demasiada complejidad.

Otra opción es recurrir a despachos que cuenten con profesionales especializados en diferentes materias. Por ejemplo, es común encontrar bufetes que prestan servicios de Derecho de Familia y delegan en sus compañeros las cuestiones de Contratos y Obligaciones, Derecho Tributario o de Empresa. Esta puede ser una opción muy beneficiosa si a posteriori volvemos a necesitar servicios jurídicos en otros campos.

¿Necesitas a un especialista en Derecho de Familia?

Si tienes en cuenta estas recomendaciones a la hora de encontrar al profesional indicado, estamos convencidos de que podrás seleccionar un abogado que se adapte mejor a tu caso, necesidades y personalidad.

Desde nuestra plataforma podemos ayudarte a encontrar abogados a través de Internet. Tan solo tienes que rellenar nuestro formulario y te pondremos en contacto con profesionales que trabajen cerca de ti y estén especializados en Derecho de Familia.

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