herencia

La Guía Definitiva Sobre La Herencia

Llamamos herencia al conjunto patrimonial (bienes, derechos y obligaciones) que deja una persona al fallecer y adquieren sus herederos mediante sucesión mortis causa. Las herencias se regulan dentro del Derecho Sucesorio, una rama específica del Derecho Civil.

Dada su especificidad, es importante que a la hora de resolver cuestiones jurídicas en torno a la herencia se busque la asesoría de un civilista con experiencia en la materia. Cuestión todavía más relevante si tenemos en cuenta que en el Derecho Sucesorio no solo entran en juego normas nacionales, sino también internacionales y autonómicas.

Regulación general de la herencia

El corpus normativo más importante a la hora de regular las herencias es el Código Civil. Sin embargo, nuestro ordenamiento jurídico apoya la libre determinación del destino de nuestros bienes tras nuestro fallecimiento.

Esto implica que la autonomía de la voluntad, manifestada en un testamento, primará sobre las normas generales. Pese a ello, existen ciertos límites a la libertad de testar. Por ejemplo:

  • Ciertos herederos, tienen unos derechos legítimos que no pueden ser perjudicados por el testador. De ahí que se les conozca como herederos forzosos o legítimos.
  • No pueden adquirirse mortis causa los derechos vitalicios. Y ello porque quedan extinguidos a la muerte del titular.
  • Tampoco se puede ofrecer en herencia algo que no sea propiedad del causante. En este aspecto cabe una excepción: sí se puede dejar en legado una cosa ajena, y los herederos tendrán la misión de adquirirla para entregarla al legatario.
  • Tampoco pueden heredarse los derechos intransmisibles, intuitu personae ni personalísimos. Por ejemplo, la patria potestad sobre un menor, un cargo electivo o un contrato de trabajo.

Concurrencia de la herencia con otros derechos

Debemos remarcar que los derechos sucesorios pueden concurrir con otros derechos. En este sentido, son frecuentes los seguros de vida o las pensiones de viudedad u orfandad. Todas estas materias quedan reguladas en su normativa sectorial.

Por ejemplo, la Ley de Arrendamientos Urbanos establece en su artículo 16 quién puede subrogarse en el contrato si fallece el arrendatario.

Composición de la herencia según el régimen económico-matrimonial

Sobre estas materias hemos escrito otros artículos, ya que quedan fuera del Derecho Sucesorio.

Otros derechos habitualmente concurrentes con los hereditarios son los derivados del régimen económico-matrimonial. Recordemos que los efectos de la herencia en este caso dependerán del régimen en vigor:

  • Si el matrimonio está casado en gananciales, la herencia se compondrá de:
    • Los bienes privativos del causante.
    • Más la mitad de los bienes gananciales. Esto implica que antes de realizar la adjudicación se deberá liquidar la sociedad.
  • En caso de estar casado en separación de bienes, la herencia se compondrá de los bienes privativos del causante. Pese a ello, es posible que existan bienes en situación de proindiviso, como la vivienda familiar o los vehículos.
  • Si el matrimonio está casado en régimen de participación se procederá según lo antedicho. Sin embargo, la herencia deberá responder de la participación correspondiente a la liquidación, pudiendo ser deudora o acreedora.
  • Por último, si las capitulaciones matrimoniales son diferentes a los regímenes anteriores, habrá que estar a lo dispuesto en ellas.

Participantes en la herencia

A grandes rasgos, quienes participan en la herencia son:

  1. El causante. Hablamos de la persona fallecida, anterior titular del patrimonio que ahora pasa a otras manos por medio de la sucesión mortis causa.
  2. Los sucesores. Son aquellas personas que adquieren el patrimonio del causante. Recordemos una vez más que este incluye tanto activos como pasivos. Es decir, se pueden heredar bienes y derechos, pero también obligaciones.
    1. Aquellos sucesores que adquieren a título universal (es decir, adquieren “la totalidad” o una parte indeterminada) son los herederos.
    2. Por su parte, llamamos legatarios a aquellos que adquieren a título particular (es decir, adquieren “algo” en concreto, señalado en el testamento).

Pocas dudas plantea la figura del causante. Sin embargo, las diferencias entre herederos y legatarios no siempre son sencillas de captar. Por eso hemos publicado un artículo en nuestro blog donde podrás leer con detenimiento sobre la materia.